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¡Despertate!...¡Resucitá! |
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Jueves, 04 de Junio de 2009 14:40 |
Queridísimos Jóvenes de las Comunidades “Mar Adentro”: sé que no les gusta que lea las reflexiones. Pero esta vez denme permiso para hacerlo. Hermanos y amigos; con esta Eucaristía estamos terminando la II Convivencia de Comunidades M.A. Pasamos una jornada llena de fraternidad y diversión sana en el Señor. Festejamos el primer año de Galilea, Cafarnaúm y Belén. Gozamos el estar juntos en familia: Emaús, El Cenáculo, Cesarea, Genesaret, Betsaida, Jerusalén, Naím, Samaría, Getsemaní, Arimatea y la Cdad. Misionera NeoGénesis. En una palabra; ¡fuimos felices! Jóvenes de Jesús y de la Iglesia; hoy, como otras veces, estuvimos todo el día juntos, como tanto nos gusta. Un día “impregnado” de Jesús. Cantamos, reímos, oramos y vivimos momentos llenos de alegría. Nos hacen comprobar que Cristo vale la pena. Nos dan ganas de decirle a Dios “Señor, qué bien estamos acá.” Sin embargo, la vida no es un retiro Mar Adentro. Hay que retornar a la vida ordinaria. Después de tanto Cielo, hay que volver a la Tierra. Estamos “obligados” a regresar a nuestra realidad cotidiana. Y, en esa realidad todo es un poco más difícil. En el mundo diario nos encontramos con dos actitudes ante la existencia, la historia y la vida de Jesucristo. Una se mueve desde la fe, la otra desde la indiferencia. Lamentablemente, prevalece la última. A nuestro mundo Dios lo aburre, no hay lugar para Él. Es una hipótesis inútil. Después de todo… ¿para qué quiere el hombre moderno un creador…para qué quiere distinguir entre el bien y el mal, entre el error y la verdad…entre justicia e injusticia? Parece que el ser humano ya no necesita de su salvador. Cuando vuelvan a lo cotidiano, se van a encontrar con esto. No van a encontrar muchas personas que crean y sientan lo mismo que ustedes. Pocas personas les van a decir que “Dios existe…que Dios está.” En la calle, queridos jóvenes, está lo que no quiero para ustedes. Hay indiferencia, pereza espiritual, tentaciones legales, relativismo. Pero tienen que volver… Me surge la pregunta. Lo más significativo que hoy les quiero decir. Ustedes, cuando regresen de esta convivencia ¿cómo van a ser? Aquí todo es canto y baile, oraciones y alegría, gozo y fe. Aquí, al parecer nos jugamos verdaderamente por el ideal de Jesús. Aquí nos animamos a gritar que Jesús es nuestro Señor y Salvador. Pero; ¿en tu familia… en tu trabajo… en tu estudio… en tu noviazgo… con tus amigos y amigas? ¿Cómo sos? ¿Seguís siendo “buenito” como acá, o el encanto es pasajero? Sepan “jóvenes de Jesús”, que ser cristianos no es lo mismo que seguir a Cristo. Ser cristiano es estar bautizado… en cierto sentido es ser un número más en la fila. Seguir a Cristo es muy distinto. Es declararlo Señor y Amigo de la vida. Implica creerle a Él; y serle fiel en todos lados, siempre. Me surge la duda. Porque, a veces me parece, que a ustedes también Jesús les molesta. En algunos lugares parecen que no lo quieren muy cerca. Por ejemplo: cuando entran al boliche, algunos lo dejan en la puerta. Cuando los seduce el alcohol o la diversión malsana, muchos no piensan en Él. Cuando son conscientes de que van a pecar, hay quienes se tapan la cara, como Adán, porque mirarlo sería como ponerse frente al espejo de la propia vergüenza. Disculpen que les arruine la fiesta. Pero, esto no funciona así. Dios no es un partido político, al cual pertenecemos sólo a la hora de votar. Dios no es un equipo de fútbol, al cual alentamos sólo algunos días. Dios está siempre. Cristianos se es siempre, no a veces o de vez en cuando. Siempre o no se es realmente. Nuestro Señor es un Amigo exigente. No quiere compromiso a medias. Te mira a los ojos y te dice: “Si no hay amor comprometido, hijo mío, no quiero nada. No quiero que seas tibio…a los tibios los vomito de mi boca.” No se contenta con cosas chicas, quiere tu corazón entero. No quiere que le des esto o aquello, tu vida toda. No te pide mucho, te pide todo. ¿Cual es tu respuesta? ¿A qué pensar dedicar tu vida toda? ¿Vas a seguir siendo falso y alabar a Dios sólo cuando te conviene? ¡Hipócrita!, te diría el Maestro. Con Dios no se tranza. No sirven las entregas mediocres. La camiseta y el voto de Jesús deben estar impresos en tu corazón y en tus obras. Queridos Jóvenes Mar Adentro: ¿De qué lado quieren estar? ¿Están dispuestos a jugarse el alma por Jesús? ¿Realmente están convencidos que Él vale la pena? ¿Cómo lo manifiestan? Si se deciden servir al Señor, preparen su alma para la prueba. No sé hasta qué precio están dispuestos a pagar por este ideal, pero ya es tiempo de optar, y de optar sin dobleces ni ambigüedades. Piénselo bien. No estamos hablando de cualquiera. Estamos hablando de Jesús. A Él no sólo le debemos la vida ¡A Él le debemos la razón de vivir! Joven católico; el compromiso es una respuesta valiente de quienes no quieren malgastar su vida en pequeñeces. ¡Despertate! ¡Resucitá! Larga la felicidad trucha y artificial, la hipocresía y la falsedad. Yo sé, por experiencia pastoral con ustedes, que cuando a los jóvenes se les pide poco no dan nada, cuando se les pide mucho dan todo. Así que Comunidades “Mar Adentro”, ahora es el momento. ¡Hoy! Ayer no lo hicieron. Mañana será tarde. ¡Hoy es el compromiso! Jesús confía en ustedes. La iglesia los quiere. Yo sé que pueden. Todo lo pueden en Jesús que nos conforta. Así que basta de excesos y mentiras. Revístanse de Jesús. Vivan como verdaderos cristianos teniendo sus sentimientos y criterios. No apaguen la llama de la esperanza que Él encendió en sus corazones. Roguemos a Dios para que día a día nos continúe convocando y llamando, amando y cuidando. Que nos de valentía para consagrarle nuestra juventud. Que en todas partes y en todos lados ofrezcamos el testimonio de que “Dios existe, que Dios está.” Dios los bendiga a ustedes y a sus familias. Jesús sea el Señor de sus vidas. P.Cachito |
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